Opiniones de un paseante : Sin educación no hay cohesión, sólo caos y esperpento
Sin educación no
hay cohesión, sólo caos y esperpento
El fracaso
educativo como resultante multifactorial de elementos como hedonismo, pérdida
de cultura de esfuerzo, políticas necias y cortoplacistas, cultura woke donde
lo que importa es el agravio y el “razonamiento lógico” del tipo: creo,
entonces tengo razón, nos lleva a una situación de sociedad líquida (Z. Bauman)
y a la vez esperpéntica donde la ausencia de referencias acarrea la ausencia de
criterios….el diletante tiene tanto peso como el sabio reflexivo (B.Russell, el necio diletante lleno de seguridades y el
sabio lleno de dudas); sólo importa el relato y el activismo social aunque
no exista reflexión; si la ignorancia produce certeza dogmática –woke-, mientras
que el verdadero conocimiento intelectual viene acompañado de la humildad y la
autocrítica; será legión una sociedad donde lo habitual sea el sesgo Dunning-Kruger,
en la base de un doble pensar orwelliano, donde no nos perturbe el estar al
lado de filoterroristas y asesinos, o de
que un personaje público robe el dinero público o exprese su sueño húmedo tras
planear robarlo, donde no nos importe
conocer nuestros derechos de ciudadanos , pasando a ser simples habitantes de
una ciudad (citoyen frente a citadin),
donde no exijamos rendición de cuentas y vayamos alegres, con nuestro cerebro
cada vez más envilecido junto a vísceras insaciables camino a transformarnos en
esa ranita que se cuece en sus jugos, camino de un cada vez más amplio estrato
de lumpen, alimentado con malabares circenses y fango….¿Aplaudimos a los que
están perjudicando la sociedad en la que vivimos? ¿Al revés de lo que pide
K.Popper, somos tolerantes con los intolerantes? No nos engañemos, esta
situación sin educación ni valores es la resultante de esa búsqueda de placer y
satisfacción inmediata junto a esa visión nihilista en la que vemos nuestra
vida sin propósito. ¿Sin valores ni
cohesión social, qué puede salir mal?
Los estudiantes
ven un futuro cada vez más incierto, hacen sus cálculos de objetivos frente a
esfuerzo requerido, perciben –los más avezados- que algo va mal, pero prefieren
no pensar….. no hay respuesta de la sociedad que los cobija. Son un subsistema
que refleja la indolencia, apatía y envilecimiento; alguien podría decir: si
son mayoría, ¿por qué no se organizan? Pues a esta pregunta falaz se le
responde con la imposibilidad de coordinar grupos tan numerosos: no hay
recursos, del mismo modo que cualquier entorno o grupo, unos pocos beligerantes
y coordinados parecen marcar la tendencia de una gran masa interesadamente
asténica que no reclama cambios, que pasa de sus miserias, esperando que cuando
todos seamos miserables y pobres alcancemos esa mítica Arcadia Feliz y pobre, sin grados de libertad, rebosantes de
fanatismo, fatalismo e indiferencia a los demás. No habrá más bienestar común
cuando veamos que todos somos igual de pobres, asistiendo indiferentes a
nuestro expolio, a nuestro embrutecimiento, a nuestra anestesia….y podamos
presumir de amigos ladrones, asesinos….con orgullo en vez de vergüenza. Como
decía el gran V. Hugo, de la indiferencia político-social surge el pobre, el
abandonado, la parturienta que muere sin recursos y la barbarie; no importa,
siempre piensan, aun sin fundamento pero con esperanza, que en este contexto sobrevivirán…¿ Pero cómo
van a mejorar, a usar ascensores sociales, si carecen, cada vez de forma más
drástica, de las herramientas necesarias para contribuir al bien común –que ni
se percibe ni se le espera-, dejando su futuro en manos de delincuentes?…¿Será
que los que nos gobiernan en todos los niveles administrativos (estatal,
autonómico y local) no son más que un contubernio mafioso que asiste, con
alborozo, al embrutecimiento, entumecimiento y empobrecimiento de todos los
administrados? ¿Será que somos ranitas ya en su punto óptimo de cocción?
Ya no están
disponibles valores que permitan la
adquisición de nuevos valores, o se nos educa para prescindir de ellos,
rechazar lo que caracteriza nuestra cultura por una barbarie exótica de valores
y criterios que erosionan todos los estamentos sociales. Sin capacidad de
análisis ni de previsión de un futuro sin futuro para nuestros descendientes,
pensaremos en emigrar….porque, ignoraremos cómo hemos llegado todos a esto. No
sabremos qué ha pasado…ni tendremos herramientas cognitivas para verlo aunque
nos lo expliquen; además siempre es más fácil que alguien nos engañe a que nos
convenzan de que hemos sido engañados (M. Twain). ¿Saben ustedes que las
cualidades éticas con empatía están ligadas a un mayor IQ? ¿Cómo consecuencia,
saben que la gente más malvada, también es más necia pues carece de esa
perspectiva formal ni piensa en cohesión social? Por eso hacen más daño los
necios que los malvados… y por eso a estos les interesa una sociedad de necios
gobernada por mafiosos –ellos-, hasta alcanzar un climax de malvados sin
posibilidad de redención ni mejora. Asco y tristeza. Bon apetit.
Firmado. Juan Luis Neira González.
Ourense. 2025
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